El rol de la familia después del diagnóstico de insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardíaca es un síndrome clínico consecuencia de un trastorno en la estructura o en la función del corazón. Es una enfermedad crónica progresiva en la que se alternan periodos de estabilidad con recaídas y que puede tener distintos grados de afectación.

A los síntomas físicos, como la fatiga, el decaimiento, la falta de aire… se les suma el deterioro de algunos aspectos cognitivos, como es la atención, la memoria, la orientación, el razonamiento… y todo ello puede afectar a la autonomía personal, a las relaciones sociales y a la vida laboral de la persona si todavía está activa. Todos estos cambios pueden provocar cambios en el estado de ánimo de cada uno de los miembros de la familia, no únicamente de la persona enferma. Por ello será necesario atender las necesidades de cada uno de los miembros de la familia, en especial, de la persona que pasará a ser la cuidadora principal, que normalmente es la pareja. También será importante entender cuál es el rol de la persona diagnosticada por insuficiencia cardíaca, porque ello va a provocar cambios en todo el funcionamiento familiar.

El impacto del diagnóstico provoca el inicio de un proceso de duelo relacionado con la pérdida de la salud de la persona y con la pérdida de los roles habituales de esa persona dentro de la familia. Por esto, es importante atender las necesidades de cada uno de sus miembros, ya que pueden aparecer sentimientos y emociones relacionados con la tristeza, la negación, la rabia… incluso hasta llegar al restablecimiento de un equilibrio familiar que permitirá poder afrontar la enfermedad y dar apoyo al paciente en el seguimiento de su vida.

Es muy importante desarrollar la empatía, ponernos en el lugar de la persona enferma para poder entender sus sentimientos y emociones. También promover hábitos de vida saludable relacionados con tres aspectos: la alimentación, el ejercicio físico y la adhesión al tratamiento farmacológico.

En conclusión, como familiar de una persona a quien han diagnosticado una insuficiencia cardíaca será importante:
Conocer la enfermedad
Desarrollar la empatía para poder entenderla
Buscar hábitos de vida saludables atendiendo a los tres ejes del tratamiento: alimentación, ejercicio físico y adherencia al tratamiento
Favorecer el estado emocional de cada uno de los miembros de la familia atendiendo sus necesidades personales, sobre todo de la persona que pasará a ser cuidadora, que normalmente es la pareja
Buscar apoyo profesional
Cuidar el estado emocional compartiendo la expresión de sentimientos y emociones derivados de esta enfermedad crónica

Rosana Moyano, psicóloga sanitaria de la Fundación CorAvant, lo cuenta en este vídeo.