Las cardiopatías son enfermedades que afectan la estructura o el funcionamiento del corazón. Puede ser:
- Congénita, cuando es presente desde el nacimiento, como son las cardiopatías congénitas.
- Adquirida, cuando aparece a lo largo de la vida, como las arritmias, la cardiopatía coronaria, la miocardiopatía o la insuficiencia cardíaca.
Las enfermedades cardiovasculares incluyen todas las enfermedades que afectan el corazón (cardiopatías) y los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares), como por ejemplo el infarto de miocardio, la aterosclerosis, el ictus o la hipertensión arterial.
Así pues, todas las cardiopatías son enfermedades cardiovasculares, pero no todas las enfermedades cardiovasculares son cardiopatías.
Actualmente, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo, tanto en hombres como en mujeres. En España, representan el 29% del total de defunciones y afectan más las mujeres (54%) que los hombres (46%).
Según datos de la Fundación Española del Corazón, casi el 60% de los españoles tiene dos o más factores de riesgo cardiovascular.
Concretamente, en Catalunya, 2 de cada 10 personas de menos de 45 años y más de la mitad de las personas de entre 45 y 64 años presentan algún factor de riesgo cardiovascular.
Los factores de riesgo cardiovascular
Hay varios factores que aumentan el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. Algunos no se pueden modificar, como:
- La edad
- El género
- Los antecedentes familiares
Pero hay otros que sí que se pueden controlar, como:
- El sedentarismo
- Una alimentación poco saludable rica en grasas saturadas y azúcares
- El tabaquismo
- El estrés continuado
Todos estos factores contribuyen al desarrollo de enfermedades metabólicas como la obesidad, la diabetes, la dislipidemia (alteración del colesterol y los triglicéridos) o la hipertensión arterial.
La importancia de la prevención en cardiopatías
La manera más eficaz de prevenir las enfermedades cardiovasculares es adoptar un estilo de vida saludable:
- Dejar de fumar
- Cuidar el bienestar emocional
- Hacer ejercicio físico de manera regular
- Seguir una alimentación saludable, basada en la dieta mediterránea
- Hacer revisiones médicas periódicas